Un fondo de emergencia es ahorros líquidos reservados para cubrir gastos inesperados — pérdida de empleo, facturas médicas, reparaciones de autos — sin endeudarse. Es la fundación de cualquier plan financiero sólido.
¿Cuánto es suficiente? El consejo estándar es 3–6 meses de gastos. La cantidad correcta depende de tus factores de riesgo personal: los hogares de ingreso único y los que ganan ingresos variables necesitan más. Las personas con empleos muy estables del gobierno o con cargo tienen títulos pueden a menudo arreglárselas con 3 meses.
Gastos, no ingresos. Basa tu objetivo en gastos esenciales, no ingresos. Esto incluye alquiler/hipoteca, servicios, alimentos, primas de seguros, pagos de deuda mínimos y transporte esencial — no gasto discrecional.
Dónde mantenerlo. Un fondo de emergencia debe ser líquido y bajo riesgo: una cuenta de ahorros de alto rendimiento (HYSA) o cuenta del mercado monetario. No lo inviertas en acciones o CDs a largo plazo — podrías necesitarlo cuando los mercados están bajos.